James Vernon Taylor (12 de marzo de 1948, Boston, Massachusetts) es un cantante estadounidense, compositor y guitarrista, que creció en Carrboro (Carolina del Norte). Cinco veces ganador del premio Grammy, accedió al Salón de la Fama del Rock & Roll en el año 2000. En 1970 logró un impulso a su carrera musical con el single Fire and Rain y, al año siguiente, obtuvo su primer éxito discográfico (hit) con You've Got a Friend. En 1976, su álbum Greatest Hits fue certificado como disco de Diamante tras venderse 12 millones de copias del mismo en USA. Durante este tiempo ha conservado el cariño del gran público, aunque sus logros comerciales disminuyen ligeramente para resurgir nuevamente a finales de los noventa y dos mil, cuando algunos de sus más vendidos y premiados álbumes (Hourglass, October Road y Covers) son reeditados. WIKIPEDIA
Sin lugar a dudas, muchas de las canciones de James Taylor forman parte de la banda sonora de nuestras vidas y ocupan un lugar destacado en la memoria musical colectiva de varias generaciones. En esta ocasión, presentamos dos canciones pertenecientes al disco Live at Troubadour, grabado en el histórico Club Troubador (Los Angeles) con motivo del reencuentro musical de James Taylor junto a Carole King después de cuatro décadas, y que recoge los mejores éxitos de la pareja folk, iconos de la música popular de USA, a principios de los años setenta, con sus canciones testimoniales. Un ataque directo a los vericuetos de nuestro corazón.
En este primer vídeo tendremos ocasión de disfrutar del clásico You’ve Got a Friend, una canción original de Carole King:
La segunda canción, correspondiente al siguiente vídeo, es Blossom, escrita por James Taylor:
Letra:
Blossom, smile some sunshine down my way
Lately, i've been lonesome Blossom, it's been much too long a day Seems my dreams have frozen Melt my cares away
Send the sunshine down my way whenever you call my name I know what you mean to say to me, girl, it's all the same
Blossom, there's any empty road behind Sit you down beside me Blossom, there's a sweet dream on my mind There's a song inside me Take these chains away
Now, send the sunshine down my way whenever you call my name I know what you mean to say to me, girl, it's all the same
Blossom, smile some sunshine down my way Lately, i've been lonesome Blossom, it's been much too long a day Seems my dreams have frozen Melt my cares away
Kathryn Dawn Lang, nacida el 2 de noviembre de 1961, y más conocida como k.d. lang (sin mayúsculas), es una compositora y cantante canadiense que saltó a la fama por sus melodías country y pop, y la revelación de su homosexualidad. Ganadora de cuatro premios Grammy, y con una extensa carrera musical y varios discos a su espalda, también se ha asociado con músicos tan dispares como Roy Orbison, Tony Bennett, Anne Murray, Prince, Björk, Annie Lennox o Elvis Costello.
En 1996 fue nombrada Oficial de la Orden de Canadá como reconocimiento a su trabajo. Embajadora de la “comunidad gay”, vegetariana y defensora de los derechos de los animales, también se ha destacado como activista en favor de los derechos humanos en el Tíbet.
En el siguiente vídeo k.d. lang interpreta Hallelujah, pieza escrita por el cantautor canadiense Leonard Cohen, y publicada originalmente en su álbum de estudio Various Positions (1984). Paradójicamente, a pesar de que en un primer momento la canción no tuvo el éxito esperado, en los últimos años son numerosas las versiones realizadas por una amplia gama de artistas (John Cale, Jeff Buckley, Rufus Wainwright, etc.), tanto en grabaciones como en conciertos, hasta el punto de convertirse en la canción de Cohen más versionada. WIKIPEDIA
Una estupenda voz para una canción inolvidable, que Lang ya interpretó en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010 en Vancouver (Canadá).
Este año 2010 se cumplen 100 años del nacimiento del insigne poeta y dramaturgo Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 12 de octubre de 1910 - Alicante, 28 de marzo de 1942), y para conmemorar esta relevante cirscunstancia Joan Manuel Serrat publica un segundo álbum con versiones musicadas de poemas de aquél: Hijo de la luz y de la sombra (Sony/BMG), con colaboraciones de Joan Albert Amargós y Miguel Poveda.
Y es que, como Pablo Neruda nos dice: “Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!”.
En el siguiente vídeo podemos disfrutar de un avance de la canción/poema tríptico que da título al propio álbum, Hijo de la luz y de la sombra, que otro poeta, Serrat, transforma para celebrar el milagro de la vida. Dedicado a mi chaparrita.
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HIJO DE LA LUZ Y LA SOMBRA
I
(Hijo de la sombra)
Eres la noche, esposa: la noche en el instante mayor de su potencia lunar y femenina. Eres la medianoche: la sombra culminante donde culmina el sueño, donde el amor culmina.
Forjado por el día, mi corazón que quema lleva su gran pisada del sol adonde quieres, con un sólido impulso, con una luz suprema, cumbre de las montañas y los atardeceres.
Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje su avaricioso anhelo de imán y poderío. Un astral sentimiento febril me sobrecoge, incendia mi osamenta con un escalofrío.
El aire de la noche desordena tus pechos, y desordena y vuelca los cuerpos con su choque. Como una tempestad de enloquecidos lechos, eclipsa las parejas, las hace un solo bloque.
La noche se ha encendido como una sorda hoguera de llamas minerales y oscuras embestidas. Y alrededor la sombra late como si fuera las almas de los pozos y el vino difundidas.
Ya la sombra es el nido cerrado, incandescente, la visible ceguera puesta sobre quien ama; ya provoca el abrazo cerrado, ciegamente, ya recoge en sus cuevas cuanto la luz derrama.
La sombra pide, exige seres que se entrelacen, besos que la constelen de relámpagos largos, bocas embravecidas, batidas, que atenacen, arrullos que hagan música de sus mudos letargos.
Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta, tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida. Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta, con todo el firmamento, la tierra estremecida.
El hijo está en la sombra que acumula luceros, amor, tuétano, luna, claras oscuridades. Brota de sus perezas y de sus agujeros, y de sus solitarias y apagadas ciudades.
El hijo está en la sombra: de la sombra ha surtido, y a su origen infunden los astros una siembra, un zumo lácteo, un flujo de cálido latido, que ha de obligar sus huesos al sueño y a la hembra.
Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales, tendiendo está la sombra su constelada umbría, volcando las parejas y haciéndolas nupciales. Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía.
II
(Hijo de la luz)
Tú eres el alba, esposa: la principal penumbra, recibes entornadas las horas de tu frente. Decidido al fulgor, pero entornado, alumbra tu cuerpo. Tus entrañas forjan el sol naciente.
Centro de claridades, la gran hora te espera en el umbral de un fuego que al fuego mismo abrasa: te espero yo, inclinado como el trigo a la era, colocando en el centro de la luz nuestra casa.
La noche desprendida de los pozos oscuros, se sumerge en los pozos donde ha echado raíces. Y tú te abres al parto luminoso, entre muros que se rasgan contigo como pétreas matrices.
La gran hora del parto, la más rotunda hora: estallan los relojes sintiendo tu alarido, se abren todas las puertas del mundo, de la aurora, y el sol nace en tu vientre, donde encontró su nido.
El hijo fue primero sombra y ropa cosida por tu corazón hondo desde tus hondas manos. Con sombras y con ropas anticipó su vida, con sombras y con ropas de gérmenes humanos.
Las sombras y las ropas sin población, desiertas, se han poblado de un niño sonoro, un movimiento, que en nuestra casa pone de par en par las puertas, Y ocupa en ella a gritos el luminoso asiento.
¡Ay, la vida: qué hermoso penar tan moribundo! Sombras y ropas trajo la del hijo que nombras. Sombras y ropas llevan los hombres por el mundo. Y todos dejan siempre sombras: ropas y sombras.
Hijo del alba eres, hijo del mediodía. Y ha de quedar de ti luces en todo impuestas, mientras tu madre y yo vamos a la agonía, dormidos y despiertos con el amor a cuestas.
Hablo, y el corazón me sale en el aliento. Si no hablara lo mucho que quiero me ahogaría. Con espliego y resinas perfumo tu aposento. Tú eres el alba, esposa. Yo soy el mediodía.
III
(Hijo de la luz y la sombra)
Tejidos en el alba, grabados, dos panales no pueden detener la miel en los pezones. Tus pechos en el alba: maternos manantiales, luchan y se atropellan con blancas efusiones.
Se han desbordado, esposa, lunarmente tus venas, hasta inundar la casa que tu sabor rezuma. Y es como si brotaras de un pueblo de colmenas, tú toda una colmena de leche con espuma.
Es como si tu sangre fuera dulzura toda, laboriosas abejas filtradas por tus poros. Oigo un clamor de leche, de inundación, de boda junto a ti, recorrida por caudales sonoros.
Caudalosa mujer: en tu vientre me entierro. Tu caudaloso vientre será mi sepultura. Si quemaran mis huesos con la llama del hierro, verían que grabada llevo allí tu figura.
Para siempre fundidos en el hijo quedamos: fundidos como anhelan nuestras ansias voraces: en un ramo de tiempo, de sangre, los dos ramos, en un haz de caricias, de pelo, los dos haces.
Los muertos, con un fuego congelado que abrasa, laten junto a los vivos de una manera terca. Viene a ocupar el hijo los campos y la casa que tú y yo abandonamos quedándonos muy cerca.
Haremos de este hijo generador sustento, y hará de nuestra carne materia decisiva donde asienten su alma, las manos y el aliento, las hélices circulen, la agricultura viva.
Él hará que esta vida no caiga derribada, pedazo desprendido de nuestros dos pedazos, que de nuestras dos bocas hará una sola espada y dos brazos eternos de nuestros cuatro brazos.
No te quiero en ti sola: te quiero en tu ascendencia y en cuanto de tu vientre descenderá mañana. Porque la especie humana me han dado por herencia, la familia del hijo será la especie humana.
Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos, seguiremos besándonos en el hijo profundo. Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos, se besan los primeros pobladores del mundo.
Atahualpa Yupanqui, seudónimo de Héctor Roberto Chavero Aramburo (Pergamino, 31 de enero de 1908 – Nimes, 23 de mayo de 1992) fue un cantautor, guitarrista y escritor argentino.
Se le considera el más importante músico argentino de folclore. Sus composiciones han sido cantadas por reconocidos intérpretes, como Mercedes Sosa, Los Chalchaleros, José Larralde, Víctor Jara, Jairo, Andrés Calamaro, ..., entre muchos otros, y siguen formando parte del repertorio de innumerables artistas, en Argentina y en distintas partes del mundo.
Desde que empezó a dar a conocer sus poemas firmaba con el seudónimo de Atahualpa Yupanqui. La etimología de este nombre la dio él mismo: "Viene de lejanas tierras para contar algo" (Ata: viene; Ku: de lejos; Alpa: tierra; Yupanqui: narrarás, has de contar). WIKIPEDIA
Ismael Serrano Morón (Madrid, 9 de marzo de 1974), es un cantautor español de la nueva generación de cantautores aparecida en los años noventa. Sus letras son una mezcla de canciones de amor y desamor y música reivindicativa, propias de la canción de autor. No en vano, entre otras, reconoce influencias de Serrat, Aute, Joaquín Sabina o Silvio Rodríguez, así como de poetas de la talla de Luis García Montero o Mario Benedetti.Actualmente, se encuentra finalizando la gira de "Sueños de un hombre despierto" con un gran éxito de masas. WIKIPEDIA
La canción que aquí mostramos se titula Ana, y corresponde a su primer álbum, Atrapados en azul(1997). Ismael Serrano es un poeta, un narrador de historias que conmueven, un cantante que dispara directo al corazón. Y es que las cosas pasan porque tienen que pasar... ¡Feliz cumpleaños Anita de las tejas verdes!
Letra:
Ana, es tan corta la vida, y son tantas despedidas llenas de promesas vanas.
Ana, ¿qué será de nosotros cuando caigamos y otros ocupen nuestro lugar?
Ana, ¿dónde será la batalla próxima en que perdamos la guerra contra la soledad?
Ana, volverás a escuchar las piedras que contra tu ventana lanzó la felicidad.
Lanzó la felicidad.
Ana, es tan corta la vida, quizás me vuelva mentira y no te conozca mañana.
Ana, cuando te esconda un abrazo recuerda entonces el año en que forjamos la paz.
Ana, quizás me marche y no vuelva, quizás me muera y no tengas que maldecirme jamás.
Ana, te veo y me declaro culpable de desear tu presencia más que desear la paz.
Ana, ¿qué hago yo con mis canciones, con el manojo de escarcha, con mis ganas de matar?
Ana, ¿qué hago yo con las montañas de papeles que he firmado jurando morir o amar?
Llevaba toda la vida muriéndose y nadie se lo creía. Siempre estaba ahí, en la reunificación de Nacha Pop, en los discos de sus amigos, en homenajes de otros o para él, o en esas noches entre semana, solitarias y frías, en la sala Clamoresde un Madrid que creció con él. Con su guitarra y su mirada escurridiza, veías que la vida se cebaba con Antonio un día sí y otro también, pero su música, su alma, ofrecía siempre la promesa de un lugar mejor, un sitio humano y eterno fuera de las drogas y los problemas, donde solo los sueños se hacen realidad. Era como una leyenda urbana, pero hoy la realidad ha pegado con toda su mala leche, con toda su insoportable verdad y crudeza. Antonio Vega, el autor de Chica de ayer, la canción de la movida, la de la generación del cambio y la democracia en España, se ha ido para siempre.
Javier Marías, colaborador de EL PAÍS, escribió una vez que los años ochenta en Madrid fueron un recreo merecido tras los sobresaltos de la transición, pero demasiado prolongado y tal vez estéril. Antonio Vega le dio a la movida madrileña un espíritu conmovedor, y elevó lo que fue un estallido cultural y social a un espacio personal. Es por eso que sus canciones han resistido el paso del tiempo mejor que ninguna de aquellos años. Muchos músicos en este país lo captaron y en los últimos años se hizo justicia con él. Se le puso a la categoría que le correspondía. Eran varias las canciones versionadas y los discos que le rendían tributo. Antonio Vega simplemente ha sido el mejor compositor de la historia del pop español.
Este redactor lloró con una canción por primera vez escuchando Chica de ayer. No fui el único. Por supuesto que no. Tampoco fue el único tema que podía romperte en pedazos y reconstruirte. Ahí están Lucha de Gigantes, Una Décima de Segundo, Se Dejaba Llevar por ti, El sitio de mi recreo o Estaciones. Como la ciencia misma, en lo mejor de su arte todo caos alumbraba siempre una estrella.
En este país, le debemos la melancolía. Ningún artista ha sabido expresar con tal economía de medios y acierto el poder redentor de la levedad del ser humano, de las relaciones de pareja o de los trenes que pasan sin avisar. La vida en estado puro. Cotidianidad y humanidad que revelaban a un músico con la varita de la genialidad.
Arte que se tocaba con las manos a finales de los setenta y buena parte de los ochenta al frente de Nacha Pop, junto con Nacho García Vega, Carlos Brooking y Ñete. Pero luego también en solitario en los noventa con trabajos delicados y bellísimos, perfeccionados hasta el detalle que le hicieron poco prolífico, como Océano de sol,Anatomía de una ola o De un lugar perdido. Incluso 3000 horas con Marga, ese homenaje de amor declarado y deprimido a la desaparecida Margarita del Río, su pareja, contienen momentos mágicos como ese Pasa el otoño.
Antonio nunca supo de modas ni tendencias. Antonio solo sabía de sí mismo, de sus fantasmas y el poder de escuchar a sus sentimientos. La sensibilidad estaba por encima de todo. Era la nota característica de su música. Con ella se podía ver llover, pasear por parques con hojas en el suelo o reír amargamente en complicidad cuando el mundo iba más deprisa que nosotros.
Superviviente y maldito. Chico triste y solitario. Te echaremos de menos. La música no será lo mismo en España sin ti. Chica de ayer fue votada en su día como la mejor canción española. Era un himno. Esa chica, querido Antonio, fue el sueño de todos nosotros. "Un día cualquiera no sabes que hora es / te acuestas a mi lado sin saber por qué / las calles mojadas te han visto crecer / y tú en tu corazón estás llorando otra vez / me asomo a la ventana eres la chica de ayer / jugando con las flores de mi jardín / demasiado tarde para comprender / chica vete a tu casa no podemos jugar". Te has ganado el recreo. Adiós para siempre, con el corazón en lágrimas. FERNANDO NAVARRO (EL PAÍS)
Antonio decía que la música era un arte y que servía para "animar los corazones de la gente", pero sus letras transmitían una melancolía que trataba de apaciguar su lucha con la dura realidad que percibía a su alrededor. La canción que mostramos como homenaje, El sitio de mi recreo, perteneciente al disco con el mismo nombre, contiene una de las letras más bellas de la música pop española. Ha muerto un poeta de la música, ha nacido un mito.
Letra:
Donde nos llevó la imaginación donde con los ojos cerrados se divisan infinitos campos
Donde se creó Ia primera luz germinó la semilla del cielo azul volveré a ese lugar donde nací
De sol, espiga y deseo son sus manos en mi pelo De nieve, huracán y abismos el sitio de mi recreo
Viento que en su murmullo parece hablar mueve el mundo y con gracia le ves bailar y con él el escenario de mi hogar.
Mar bandeja de plata, mar infernal es un temperamento natural poco o nada cuesta ser uno más.
De sol, espiga y deseo son sus manos en mi pelo De nieve huracán y abismos el sitio de mi recreo,
Silencio, brisa y cordura dan aliento a mi locura Hay nieve, hay fuego, hay deseos allí donde me recreo
Llegó a tiempo el último trabajo discográfico de Rosana, A las buenas y a las malas. La cantautora conejera, fiel a su estilo y a la belleza poética de sus letras, ilumina una vez más nuestras vidas con su música. La canción que proponemos se corresponde con el primer single del álbum, Llegaremos a tiempo, un canto de esperanza para sosiego de nuestra alma en estos tiempos confusos. Dedicado a Oti.
Letra de Llegaremos a tiempo:
Si te arrancan al niño, que llevamos por dentro, Si te quitan la teta y te cambian de cuento No te tragues la pena, porque no estamos muertos Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Si te anclaran las alas, en el muelle del viento Yo te espero un segundo en la orilla del tiempo Llegarás cuando vayas más allá del intento Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo
Si te abrazan las paredes desabrocha el corazón No permitas que te anuden la respiración No te quedes aguardando a que pinte la ocasión Que la vida son dos trazos y un borrón.
Tengo miedo que se rompa la esperanza Que la libertad se quede sin alas Tengo miedo que haya un día sin mañana Tengo miedo de que el miedo, te eche un pulso y pueda más No te rindas no te sientes a esperar.
Si robaran el mapa del país de los sueños Siempre queda el camino que te late por dentro Si te caes te levantas, si te arrimas te espero Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Mejor lento que parado, desabrocha el corazón No permitas que te anuden la imaginación No te quedes aguardando a que pinte la ocasión Que la vida son dos trazos y un borrón.
Tengo miedo que se rompa la esperanza Que la libertad se quede sin alas Tengo miedo que haya un día sin mañana Tengo miedo de que el miedo te eche un pulso y pueda más No te rindas no te sientes a esperar.
Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendo Si disparan por fuera y te matan por dentro Llegarás cuando vayas, más allá del intento Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendo Si disparan por fuera y te matan por dentro Llegarás cuando vayas, más allá del intento Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Con ocasión del bicentenario del nacimiento del poeta José de Espronceda, la Sala de las Musas del Museo de la Biblioteca Nacional analiza la figura y la obra del genio romántico a través de la exposición: "José de Espronceda. Poeta y militante (1808-1842)", en cartel desde el 4 de noviembre hasta el hasta el 2 de febrero de 2009. La muestra se divide en los apartados "La figura de Espronceda", "La obra poética y dramática" y "Las ideas sociales y políticas", que incluyen pinturas, litografías, fotografías, manuscritos y diversas ediciones de los trabajos del poeta.
La literatura romántica tiene en José de Espronceda uno de sus más insignes representantes en España. Su temprana muerte no impidió que pasara a la historia de la literatura como uno de los mejores poetas de todos los tiempos.
Rodeado de una leyenda que fomentaron sus primeros biógrafos, se le ha atribuido una vida desordenada y un tanto excéntrica que la investigación histórica ha contribuido a desmentir. No fue un don Juan, como uno de los personajes de El estudiante de Salamanca, pero vivió no pocas aventuras y trances, políticos y personales, y murió el mismo año en que había sido nombrado diputado en Cortes, a los treinta y cuatro años, dejando inacabada su mejor obra, El diablo mundo.
Los temas e ideales del romanticismo están presentes en toda su obra: noche, luna, viento y tempestad, Oriente lejano y exótico. La idea de libertad individual resplandece en sus versos contrapuesta a los conceptos burgueses de tierra y vida. Desde la publicación de sus Poesías, en 1840, fue conocido y admirado por ellas. Sus versos han llegado a nosotros como la poesía popular, que se recuerda, se imita y se recita de memoria, con independencia del nombre de su autor. El Himno al sol, la Canción del pirata, el Canto del cosaco o el Canto a Teresa son poemas sentidos y recitados en nuestros días.
El amor y la gloria son las metas del hombre en el romanticismo, pero en la obra de Espronceda destaca el predominio de lo social sobre lo individual, la necesidad de un gobierno capaz de dirigir al pueblo, la importancia de la moralidad en la administración y la vida pública. La idea de patria aparece, como tantas veces en la literatura española, teñida de tristeza, que acrecienta la experiencia del exilio.
BIOGRAFÍA:
José de Espronceda (José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda y Delgado) fue un poeta español de la época del Romanticismo, considerado como el más destacado poeta romántico español. Nació en Almendralejo(Badajoz) el 25 de marzo de 1808 y murió en Madrid el 23 de mayo de 1842. Estudió en el Colegio de San Mateo de Madrid, donde tuvo como profesor a Alberto Lista, a quien siguió en el colegio fundado por el mismo Alberto. A los quince años creó con sus amigos Ventura de la Vega, y Patricio de la Escosura una sociedad secreta a la que llamaron los Numantinos (1823-1825), según decían, para vengar la muerte de Rafael del Riego. Denunciado por ello en 1825 fue desterrado a un monasterio de Guadalajara durante cinco años. Posteriormente viajó por Portugal, Bélgica, los Países Bajos, Francia e Inglaterra —donde se enamoró de Teresa, hija del coronel liberal emigrado Epifanio Mancha— en su condición exiliado liberal. Participó en las oleadas revolucionarias de 1830 junto con unos antiguos amigos suyos. Poco después Teresa se casaría por orden de su padre con un comerciante llamado Guillermo del Amo; sin embargo se reencontrarían en París en 1833 con la que regresó a España, junto con otros liberales, gracias a la amnistía declarada por la muerte del soberano Fernando VII, en 1833. En 1838 Teresa se apartó de Espronceda y poco después murió.
A partir de aquí Espronceda se dedicó a la política y al periodismo. Se enroló en la Milicia Nacional llegando a ser Primer Teniente de la Compañía de Cazadores de Madrid. En 1841 es nombrado secretario de la Legación española en La Haya y poco después es elegido diputado progresista en Almería. Fue elegido parlamentario ante las Cortes Generales, en 1842 por el Partido Progresista. Murió a los treinta y cuatro años de garrotillo en ese mismo año de 1842, cuando se iba a casar con Bernarda de Beruete. WIKIPEDIA
La Canción del pirata es uno de los máximos exponentes de la poesía del Romanticismo español y, quizá, el poema más recordado de Espronceda. Exalta a un pirata como ejemplo de personalidad original, que vive al margen de la sociedad despreciando las convenciones y los bienes materiales. El protagonista tiene como máximo ideal romántico la libertad.
Canción del pirata
Con diez cañones por banda, viento en popa, a toda vela, no corta el mar, sino vuela un velero bergantín. Bajel pirata que llaman, por su bravura, El Temido, en todo mar conocido del uno al otro confín.
La luna en el mar riela, en la lona gime el viento, y alza en blando movimiento olas de plata y azul; y ve el capitán pirata, cantando alegre en la popa, Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul.
'Navega', velero mío, sin temor, que ni enemigo navío, ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.
Veinte presas hemos hecho a despecho del inglés, y han rendido sus pendones cien naciones
a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar.
Allá; muevan feroz guerra ciegos reyes por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío cuanto abarca el mar bravío, a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa, sea cualquiera, ni bandera de esplendor, que no sienta mi derecho y dé pechos mi valor.
Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar.
A la voz de '¡barco viene!'es de ver cómo vira y se previene a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar, y mi furia es de temer.
En las presas yo divido lo cogido por igual:
sólo quiero por riqueza la belleza sin rival.
Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte! Yo me río; no me abandone la suerte, y al mismo que me condena
colgaré de alguna antena
quizá en su propio navío.
Y si caigo, ¿qué es la vida? Por perdida ya la di, cuando el yugo del esclavo
como un bravo, sacudí.
Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar.
Son mi música mejor aquilones, el estrépito y temblor de los cables sacudidos, del negro mar los bramidos y el rugir de mis cañones.
Y del trueno al son violento, y del viento al rebramar, yo me duermo sosegado, arrullado por el mar.
Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar.
Musicalización de "La canción del pirata" (MP3) por el profesor de literatura Alejandro Roop Martín: http://www.reverdecer.com/pirata.html
Paolo Conte (Asti, 6 de enero de 1937) es un famoso cantautor italiano, cuyo estilo es original, como lo fueron en sus respetivos países otros cantautores ligados a la música del jazz.
Licenciado en derecho (motivo por el que se ganó el sobrenombre de Avvocato, abogado) se acerca al mundo del jazz como aficionado tocando el vibráfono en algunos grupos musicales de Asti. Al mismo tiempo, empieza a escribir sus primeras canciones en colaboración con su hermano Giorgio. A mediados de los años sesenta se da a conocer como autor con canciones como, por citar algunas: "La coppia più bella del mondo" y "Azzurro" (cantadas por Adriano Celentano) "Insieme a te non ci sto più" (Caterina Caselli) "Tripoli '69" (Patty Pravo) o "Genova per noi" (Bruno Lauzi).
Pero es en 1974 cuando debuta no sólo como autor, sino también como cantante. Y al año siguiente repite la experiencia con un nuevo disco. Tanto este como el del año 74 llevan como título sólo su nombre, Paolo Conte. Sin embargo, será sólo en 1979 con Un gelato al limón cuando conseguirá ser apreciado plenamente por el público, especialmente en Francia. Posteriormente, nacerán muchos más álbumes y conciertos, donde, como en Italia, cuelga siempre el cartel de no hay billetes. Recientemente ha editado su último disco, Psiche (2008). WIKIPEDIA
Como el propio Paolo Conte afirma: “Mi inspiración es francesa, americana, latina y napolitana, aunque realmente es algo secreto para mí. Realmente no sé cómo entra en mi casa, ya que no acostumbra a llamar y viene por rachas, aunque siempre procuro que me visite cuando estoy sentado frente al piano”.
Y esta es una buena oportunidad para conocer a un músico genial de 71 años que no deja de brillar por la original e intensa interpretación de sus canciones. Un “clasico” que no vale la pena desperdiciar…
Paolo Conte: “Via con me”
LETRA:
Via via Vieni via con me. Niente più ti lega a questi luoghi Neanche questi fiori azzuri.
Via via Neanche questo tempo grigio, pieno di musiche e di uomini che ti son piaciuti.
It's wonderful It's wonderful It's wonderful Good luck my baby It's wonderful It's wonderful It's wonderful I dream of you Chips chips chips Du du du du du Ci bum ci bum bum Du du du du du Ci bum ci bum bum Du du du du du
Via via Vieni via con me. Entra in questo amore buio Non perderti per niente al mondo Via via Non perderti per niente al mondo Lo spettacolo d'arte varia Di uno innamorato di te.
It's wonderful It's wonderful It's wonderful Good luck my baby It's wonderful It's wonderful It's wonderful I dream of you Chips chips chips Du du du du du Ci bum ci bum bum Du du du du du Ci bum ci bum bum Du du du du du
Via via Vieni via con me. Entra in questo amore buio Pieno di uomini. Via via Entra e fatti un bagno caldo C'è un accappatoio azzurro Fuori piove un mondo freddo.
It's wonderful It's wonderful It's wonderful Good luck my baby It's wonderful It's wonderful It's wonderful I dream of you Chips chips chips Du du du du du Ci bum ci bum bum Du du du du du Ci bum ci bum bum Du du du du du