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lunes, 14 de diciembre de 2009

Humor gráfico: "Diciembre" (Morgan)

Artículo de Almudena Grandes: "¿Navidad?"


Cuando yo era pequeña, la Navidad empezaba el 22 de diciembre. El día de la lotería nos daban las vacaciones, y como al día siguiente no había clase, por la tarde nos íbamos al centro a ver las luces. Este año, ya llevan puestas casi un mes, y falta otro para que salga el gordo. El espectáculo de los esqueletos de acero repletos de bombillas apagadas que corona todas las perspectivas, me produce una misteriosa melancolía. No suelo añorar el país de mi infancia y, sin embargo, aquello era Navidad. Esto no sé lo que es.

Un signo de la era del consumo, supongo. Un indicio de prosperidad material, que sobrevive al rigor de la que hace un año iba a ser la peor crisis de la historia y ahora vaya usted a saber, porque nunca, que yo recuerde, los expertos han sido menos expertos, ni han sembrado tanto desconcierto. Una devaluación de la espiritualidad, claman quienes defienden que el espíritu humano no alienta fuera de los muros de los templos. Seguramente tienen razón, pero resulta paradójico que en una sociedad cada día más pagana -lo dicen ellos mismos, al proclamar que España se ha convertido en tierra de misiones-, una fiesta de origen religioso se dilate hasta dominar todo un trimestre de trivialidades.

Eso, la sensación de que navegamos sobre una cáscara, es lo más inquietante del virus navideño que desata cada año una epidemia más precoz que la anterior. La Navidad ha dejado de ser un compromiso de los católicos para convertirse en una pesadilla universal, una condena perpetua al villancico de la que, desde mediados de octubre, nadie puede escapar. Y, digo yo, si ya somos paganos, ¿no podríamos volver a la austeridad de cuando éramos creyentes? Lo que nos ahorráramos en diseñadores y cabalgatas podría reforzar el gasto social del Estado, mientras los expertos se ponen de acuerdo en el porvenir de la crisis económica. EL PAÍS


miércoles, 24 de diciembre de 2008

Joyas musicales: Los Tres Tenores cantan "Happy Christmas" (War is over) de John Lennon/Yoko Ono

"Happy Christmas" (War is over) es una canción del músico británico John Lennon grabada en los Record Plant Studios de Nueva York a finales de octubre de 1971 y publicada como single. Si bien el tema figura como una canción protesta contra la Guerra de Vietnam, se convirtió pronto en un himno navideño, apareciendo en numerosos álbumes recopilatorios de canciones navideñas.

La letra se basa en una campaña de publicidad llevada a cabo a finales de 1969 por John y su mujer, Yoko Ono, quienes alquilaron vallas publicitarias y espacios en revistas para incluir el lema "War Is Over (If You Want It)", que puede traducirse al español como "La guerra ha terminado (si tú quieres)". Las ciudades donde se desarrolló la campaña fueron Nueva York, Tokio, Roma, Atenas y Londres. Durante este tiempo, la opinión pública de Estados Unidos se había posicionado de forma unánime en contra de la Guerra de Vietnam. WIKIPEDIA

Los Tres Tenores es el nombre de una serie de conciertos en colaboración de los tenores Luciano Pavarotti, José Carreras y Plácido Domingo. El trío comenzó su actuación el 7 de julio de 1990 con un concierto brindado en las antiguas Termas de Caracalla, en Roma, con motivo del cierre de la Copa Mundial de la FIFA 1990, con la participación de Zubin Mehta dirigiendo la Orquesta del Maggio Musicale Fiorentino y la Orquesta del Teatro dell'Opera di Roma. WIKIPEDIA





Cuento de Navidad (Ray Bradbury)

Ray Douglas Bradbury (Waukegan, Illinois, 22 de agosto de 1920) es un escritor estadounidense de misterio del género fantástico, terror y ciencia ficción. Principalmente conocido por su obra Crónicas Marcianas, un libro escrito en 1950 que es descrito como una colección de historias cortas, además de ser una novela, y la novela distópica Fahrenheit 451, publicada en 1953.

Se considera a sí mismo "un narrador de cuentos con propósitos morales". Sus obras a menudo producen en el lector una angustia metafísica, desconcertante, dado que reflejan la convicción de Bradbury de que el destino de la humanidad es "recorrer espacios infinitos y padecer sufrimientos agobiadores para concluir vencido, contemplando el fin de la eternidad." WIKIPEDIA



Cuento de Navidad

El día siguiente sería Navidad y, mientras los tres se dirigían a la estación de naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el niño realizaría por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo más agradable posible. Cuando en la aduana los obligaron a dejar el regalo porque pasaba unos pocos kilos del peso máximo permitido y el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante para celebrar esa fiesta. El niño esperaba a sus padres en la terminal. Cuando éstos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.

-¿Qué haremos?

-Nada, ¿qué podemos hacer?

-¡Al niño le hacía tanta ilusión el árbol!

La sirena aulló, y los pasajeros fueron hacia el cohete de Marte. La madre y el padre fueron los últimos en entrar. El niño iba entre ellos, pálido y silencioso.

-Ya se me ocurrirá algo -dijo el padre.

-¿Qué...? -preguntó el niño.

El cohete despegó y se lanzó hacia arriba al espacio oscuro. Lanzó una estela de fuego y dejó atrás la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, para dirigirse a un lugar donde no había tiempo, donde no había meses, ni años, ni horas. Los pasajeros durmieron durante el resto del primer "día". Cerca de medianoche, hora terráquea según sus relojes neoyorquinos, el niño despertó y dijo:

-Quiero mirar por el ojo de buey.

-Todavía no -dijo el padre-. Más tarde.

-Quiero ver dónde estamos y a dónde vamos.

-Espera un poco -dijo el padre.

El padre había estado despierto, volviéndose a un lado y a otro, pensando en la fiesta de Navidad, en los regalos y en el árbol con sus velas blancas que había tenido que dejar en la aduana. Al fin creyó haber encontrado una idea que, si daba resultado, haría que el viaje fuera feliz y maravilloso.

-Hijo mío -dijo-, dentro de medía hora será Navidad.

La madre lo miró consternada; había esperado que de algún modo el niño lo olvidaría. El rostro del pequeño se iluminó; le temblaron los labios.

-Sí, ya lo sé. ¿Tendré un regalo? ¿Tendré un árbol? Me lo prometieron.

-Sí, sí. todo eso y mucho más -dijo el padre.

-Pero... -empezó a decir la madre.

-Sí -dijo el padre-. Sí, de veras. Todo eso y más, mucho más. Perdón, un momento. Vuelvo pronto.

Los dejó solos unos veinte minutos. Cuando regresó, sonreía.

-Ya es casi la hora.

-¿Puedo tener un reloj? -preguntó el niño.

Le dieron el reloj, y el niño lo sostuvo entre los dedos: un resto del tiempo arrastrado por el fuego, el silencio y el momento insensible.

-¡Navidad! ¡Ya es Navidad! ¿Dónde está mi regalo?

-Ven, vamos a verlo -dijo el padre, y tomó al niño de la mano.

Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La madre los seguía.

-No entiendo.

-Ya lo entenderás -dijo el padre-. Hemos llegado.

Se detuvieron frente a una puerta cerrada que daba a una cabina. El padre llamó tres veces y luego dos, empleando un código. La puerta se abrió, llegó luz desde la cabina, y se oyó un murmullo de voces.

-Entra, hijo.

-Está oscuro.

-No tengas miedo, te llevaré de la mano. Entra, mamá.

Entraron en el cuarto y la puerta se cerró; el cuarto realmente estaba muy oscuro. Ante ellos se abría un inmenso ojo de vidrio, el ojo de buey, una ventana de metro y medio de alto por dos de ancho, por la cual podían ver el espacio. El niño se quedó sin aliento, maravillado. Detrás, el padre y la madre contemplaron el espectáculo, y entonces, en la oscuridad del cuarto, varias personas se pusieron a cantar.

-Feliz Navidad, hijo -dijo el padre.

Resonaron los viejos y familiares villancicos; el niño avanzó lentamente y aplastó la nariz contra el frío vidrio del ojo de buey. Y allí se quedó largo rato, simplemente mirando el espacio, la noche profunda y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de maravillosas velas blancas.





jueves, 18 de diciembre de 2008

Guía temática de webs: Navidad en crisis


Según estadísticas y estudios, España sigue siendo, con diferencia, el país de su entorno que dedica más por persona a los gastos de Navidad, pero la crisis también se hace notar en este apartado. Y aquí, como en tantas cosas, también Internet puede servir de ayuda para paliar efectos y reducir gastos.

Sobre el tema han surgido propuestas incluso en blogs como el del sitio Navidad Digital (que dispone, además, de otros consejos y propuestas), con una entrada de título muy significativo, Regalos de Navidad en tiempo de crisis, que pretende recabar iniciativas para reducir gastos. O en Recursos navideños para la Navidad más larga de la historia, de Ceslava.
www.navidaddigital.com
blog.navidaddigital.com/2008/10/26/regalos-navidad
ceslava.com/blog/recursos-navideos-para-la-navidad-ms-larga-de-la-historia

Incluso en las páginas navideñas existen muchas propuestas que, desde postales digitales hasta recetas culinarias económicas, colaboran en el propósito de gastar poco y conseguir bastante. Hay unas cuantas significativas y útiles como Navidad.BZ, la clásica Navidad Latina, Dulce Navidad o los enlaces navideños de Ciberzonia.
www.navidad.bz
www.navidadlatina.com
www.dulcenavidad.com
papanoel.ciberzonia.net

Para quienes posean una mínima destreza, en "Manualidades de Navidad" el sitio Alegre Navidad hace una selección de páginas que describen cómo conseguir buenos resultados, en regalos y adornos para niños y mayores. Al estilo de las sugerencias que encontramos en las direcciones SeComoHacer o UnaFraseCelebre.
www.alegrenavidad.com/manualidades-de-navidad.php
www.secomohacer.com/manu/navidad.htm
www.unafrasecelebre.com/navidad

Además de las muchas postales virtuales que ofertan en muchas de las páginas anteriores, es posible crear otras imprimibles para el correo ordinario desde Christmas Crafts.
www.northpolechristmas.com

Para entretener a los niños existen propuestas lúdicas digitales como las de la sección de Juegos navideños de Juego Loco.
www.juegoloco.com/juegos/20/juegos-Navidenos

Hasta el árbol puede ser digital. Se pueden encontrar entre otros sitios, en Virtual Christmas tree de Google Gadgets.
desktop.google.com/plugins/i/vct.html?hl=es

Y para quienes prefieran el tradicional belén, hay direcciones como Pesebre Virtual o Belén Virtual, con estilos muy diferentes.
www.antaviana.com/pessebre/explorer.htm
belen-virtual.programas-gratis.net

CIBERPAÍS (Carlos Álvarez)


miércoles, 17 de diciembre de 2008

Guía temática de webs: Solidaridad con papel de regalo




La Navidad es época de generosidad, pero también de consumismo desaforado. A la hora de elegir los presentes, ser original no va en detrimento de acordarse de quienes peor lo pasan en estas fechas.

1. CON CRITERIO
El Ministerio de Sanidad y Consumo ha lanzado esta web para ayudar al ciudadano a moderar el gasto en Navidades. La página ofrece una "presupuestadora", consejos sobre diferentes tipos de productos y una herramienta para facilitar la elección de regalos, además de archivos descargables de Rompe-cocos, la mascota de la campaña.
www.compraconcriterio.es

2. UNA CESTA DIFERENTE
Muchas empresas de España regalan cada año a sus empleados y clientes cestas de Navidad. La ONG Aldeas Infantiles SOS y la empresa Merkatu se han unido en una campaña online en la que ofrecen tres modelos de cesta navideña (de 29 a 149 euros) con cuya compra se contribuye a ayudar a niños desfavorecidos.
www.cestasolidaria.com

3. MÁS QUE UN REGALO
Retirar un arma de fuego de la calle puede ser nuestro regalo de Navidad. O pagarle el sueldo a un profesor de un país empobrecido, o comprar un carromato para una familia… La web de la ONG Intermón Oxfam ofrece "algo más que regalos" en estas fechas. Cuenta con una sección especial para obsequios de empresa.
www.intermonoxfam.org

4. ADORNOS MÁS BELLOS
La decoración navideña en casa o en el lugar de trabajo también puede tener fines solidarios. La ONG Ayuda en Acción ofrece a través de su web un completo catálogo de motivos navideños de artesanía: nacimientos, figuras de belén, velas, candeleros, guirnaldas… También cuenta con una sección de cestas de Navidad.
www.ayudaenaccion.org

5. MÁS QUE TARJETAS
Las felicitaciones navideñas de Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Ayuda a la Infancia) son de sobra conocidas. Pero esta organización ofrece en su web mucho más que eso: turrón "con sabor solidario", recetas de cocina para estas fechas, lotería de Navidad…
www.unicef.es

6. JOYAS CON CUATRO PATAS
Sandra Baas diseña joyas y las vende por Internet. Los beneficios que obtiene gracias a su venta van destinados a salvar una de las razas de perros más perseguidas y maltratadas: los galgos. En su web encontramos una tienda online, catálogos de venta, información sobre los galgos y datos de contacto. También hay zona para niños.
www.baasgalgo.com

7. REGALO A LA VISTA
Sight Savers es una ONG británica que se dedica a realizar operaciones de los ojos en países pobres. En su página ofrece diferentes tipos de regalos, además de intervenciones quirúrgicas, bastones blancos, paneles ópticos para escuelas, gafas… el internauta compra estos artículos y recibe una tarjeta acreditativa.
www.giftofsight.co.uk

8. UN ÁRBOL COMO DEBE SER
Es posible tener un árbol de Navidad en casa sin que sea de plástico y sin dejarlo morir. El Colegio de Ingenieros de Montes ofrece en su web consejos sobre qué especies utilizar y qué hacer con nuestro ejemplar una vez finalizadas estas fiestas.
www.ingenierosdemontes.org

9. CONCIENCIADOS DÍA A DÍA
Dónde juegan los niños es el título del calendario solidario elaborado este año por el periodista Hernán Zin, Mundo cooperante y la Fundación Meridional. En la web de esta iniciativa podemos adquirir el calendario para colgar en la pared o una versión online para poner como fondo de escritorio de nuestro ordenador.
www.mundocooperante.org

10. BUENOS JUGUETES
Desde hace nueve años, Radio Nacional de España y la Fundación Crecer Jugando devuelven la ilusión a miles de niños en todo el mundo con la campaña "Un juguete, una ilusión". En su web pueden verse vídeos y fotos sobre este proyecto. Además se puede acceder a un concurso de cuentos.
www.unjugueteunailusion.com

EL PAÍS SEMANAL (Antonio Fraguas Garrido)


!!Feliz Navidad amigos¡¡


Para desactivar la música es necesario "picar" sobre el logotipo que representa el audio situado en la parte superior.


miércoles, 10 de diciembre de 2008

Navidades de cine: ¡Qué bello es vivir!





Ya llega la Navidad, con la liturgia que, inevitablemente, la acompaña: calles maquilladas y atascos irremediables, las tradicionales comidas familiares o de empresa y las presumibles indigestiones con turrones de nuevos sabores, los portales de Belén y los árboles adornados con bolas llenas de luces y colores, la ilusión de ver al “Gordo” de la Lotería, las felicitaciones telefónicas y la lista interminable de los buenos deseos para estrenar el nuevo año con renovadas expectativas, los catálogos de juguetes con usos inimaginables, las uvas de Nochevieja que, al final, siempre se nos atragantan, las cabalgatas, la cuesta de enero, tan empinada que parece no tener fin... No hay escapatoria para huir de las fechas señaladas, lo cual no hace sino reafirmar nuestra capacidad para sobrevivir al ajetreo propio de estos días. En todo caso, la Navidad es, o al menos pretende ser, una época especial cargada de simbolismo para la mayoría de nosotros.

Pero no tendríamos completado el cuadro navideño sin mencionar las tradicionales películas navideñas. El cine, esa gran fábrica de sueños, es el gran culpable de que ese sentimiento reconfortante que llamamos “espíritu navideño” haya llegado a la mayor parte de los hogares, generalmente, a través de la comedia o el drama. Este subgénero fílmico sigue patrones y esquemas de sobra conocidos: la celebración de la bondad y la amistad, el canto a la esperanza, la compañía de la familia, los relatos bíblicos, figuras y personajes fantásticos que se inmiscuyen en la vida real...Desde grandes clásicos provistos de un discurso profundamente humanista ("El bazar de las sorpresas", "De ilusión también se vive", "Feliz Navidad") o de gran mordacidad social y tintes de humor negro y esperpéntico (“Plácido”), con comedias más al uso (“El apartamento”, "Atrapado en el tiempo") y otras alternativas más transgresoras de la Navidad (“Pesadilla antes de Navidad") o de corte fantástico (“Eduardo Manostijeras”, "Polar Express").

Sin embargo, en estos tiempos de convulsión económica y pérdida de oportunidades laborales para muchos ciudadanos, personalmente pienso que “¡Qué bello es vivir!” (It’s a wonderful life!, 1946), de Frank Capra, es la obra cinematográfica que mejor representa y mantiene aún vigente el espíritu solidario y esperanzador de la Navidad. El público no ha dejado de sentirse atrapado por esta fábula que sucede en Nochebuena cuando, en la pequeña localidad de Bedford Falls, el banquero George Bailey (James Stewart) opta por quitarse la vida, como consecuencia de los problemas económicos que le acucian, pero es interrumpido por Clarence, un ángel sin alas, que lo invita a reflexionar sobre el verdadero sentido de la vida. El mensaje que Clarence deja escrito a George Bailey en el libro sintetiza el valor de la amistad: "recuerda que ningún hombre es un fracasado si tiene amigos". Y en el villancico final también descubrimos que "cada vez que suena una campanilla es que le dan las alas a un ángel". Curiosamente, en un guiño a mi vida profesional, Donna Reed, la mujer del protagonista principal, asumía el papel de bibliotecaria en el filme.

En cualquier caso, convendría no olvidar que, en palabras de la escritora Mary Ellen Chase, “la Navidad no es una época del año, es un estado de la mente”, y ello es consecuencia de la necesidad de transformación vital que todos los seres humanos sentimos alguna vez. ¡FELICES FIESTAS y BUEN CINE!




Música de Dimitri Tiomkin (fragmento no utilizado en la BSO final).