jueves, 17 de diciembre de 2009

Artículo de Donina Romero: "La moda del tuteo"


Hoy en día encontrar a alguien que nos trate de "usted" es tan difícil como entrar por una chimenea en lugar de por la puerta. Y es que el "tuteo" se está extendiendo como un virus y ya es una multitud (jurria) de gente la que lo lleva pegado a la boca como garrapata en una ingle, sin siquiera pedirte prestada la confianza un momento para hablarte. Tampoco significa que esto sea una situación trágica pero, vamos, con tal pertinacia en intimar y amigarse sólo nos dan ganas de desafiarlos a un duelo, porque entendemos que nunca han comido con nosotros y, que sepamos, tampoco tenemos un proyecto en común, con lo cual el tuteo está de más, sobre todo si viene de jovencitos/as que emplean la ignorancia para hablar sin tener en cuenta la edad de la otra persona que puede ser ya más antigua que el Paraíso Terrenal. Y es que no entiendo cómo siendo la educación hacia los demás moneda de oro, no corran buenos tiempos para la misma y tengamos que enfrentarnos, un día sí y otro también, a formas groseras en la calle y a tuteos por parte de los empleados de centros comerciales a quienes no les costaría nada moderar su exceso de confianza hacia el cliente.

Y me asomo a este asunto porque hace poco y en la sección de perfumes de unos grandes almacenes, iba servidora de ustedes acompañada de una buena amiga mucho mayor que yo (ella dice siempre que podría ser mi madre, y es verdad), elegante como la reina de Urano, con una cultura que habla como un libro y una educación que sólo oírla aumenta el caudal de sangre en el corazón. Pues bien, ahí andábamos las dos preguntando por una colonia fresca, de verano, y dispuestas a disfrutar de una tarde plácida con merienda incluida, cuando la señorita de turno, muy mona ella, delgada como una angula y frágil como un barquito de papel, comenzó, escopetiada, olvidándose de la diferencia generacional, con un "tuteo" hacia mi amiga (que era a quien le interesaba la esencia) que la mortificaba como una legión de hormigas a un donut, "¿dime, mi amor?", "¿te atendía alguien, tesoro?", con lo cual estaba cayendo malcriada del carajo p'arriba, más pesada que una losa de plomo y a mi amiga dándole las fiebres de Malta. A servidora de ustedes el enojo también me entraba ya por las arterias pues para esto del tuteo soy capaz de echar un responso al atrevido tuteador, pero hice esfuerzos por disimular tal corajina continuando enfrascada en las esencias, pues tal actitud de la dependienta me estaba pareciendo más peligrosa que un yogur caducado.

La señorita en cuestión, molestando ya como un cajón atascado, se atrevió incluso con un: "para tu edad te vendría mejor otro aroma porque éste es demasiado juvenil para ti, cariño". "Tú deberías optar por tu físico por un perfume, que sea algo más denso". Hasta que a mi educadísima amiga, ofendida (afrentada) se le activó el detector de emociones y ya cerca del colapso mental e invadida de distintos sentimientos pero sin perder los nervios (sin engrifarse) (ya sabemos que la mecánica del cerebro humano es una caja llena de sorpresas) le espetó sin carraspera (garraspera) con mucha dignidad y calma (pachorra): "¿quiere decirme "usted", señorita, que por mi edad me vendría bien cierta fragancia a vinagre viejo? Pues le diré que a "usted" le vendría mejor un perfume de educación porque la misma no es su fuerte". Y cercenándole la confianza como con un bisturí certero, dejó salpiando como a los pescados a la desconcertada e imprudente empleada, que quedó seria como un retrato y tan nerviosa como una gallina buscando un palo de gallinero donde encaramarse, mientras salíamos de allí tomándome mi amiga del brazo, erguida de su momento glorioso y casi materializando en el aire un hondo suspiro de desahogo, mientras por vía subterránea, o sea, en un susurro y con la cabeza rebosando de equilibrio se enfrascaba en una minuciosa meditación sobre la elección de la tarta o del dulce de milhojas (milonja o miloja) que unos minutos más tarde degustaríamos en la cafetería. Ay, señor, qué cosas...


lunes, 14 de diciembre de 2009

Humor gráfico: "Diciembre" (Morgan)

Artículo de Almudena Grandes: "¿Navidad?"


Cuando yo era pequeña, la Navidad empezaba el 22 de diciembre. El día de la lotería nos daban las vacaciones, y como al día siguiente no había clase, por la tarde nos íbamos al centro a ver las luces. Este año, ya llevan puestas casi un mes, y falta otro para que salga el gordo. El espectáculo de los esqueletos de acero repletos de bombillas apagadas que corona todas las perspectivas, me produce una misteriosa melancolía. No suelo añorar el país de mi infancia y, sin embargo, aquello era Navidad. Esto no sé lo que es.

Un signo de la era del consumo, supongo. Un indicio de prosperidad material, que sobrevive al rigor de la que hace un año iba a ser la peor crisis de la historia y ahora vaya usted a saber, porque nunca, que yo recuerde, los expertos han sido menos expertos, ni han sembrado tanto desconcierto. Una devaluación de la espiritualidad, claman quienes defienden que el espíritu humano no alienta fuera de los muros de los templos. Seguramente tienen razón, pero resulta paradójico que en una sociedad cada día más pagana -lo dicen ellos mismos, al proclamar que España se ha convertido en tierra de misiones-, una fiesta de origen religioso se dilate hasta dominar todo un trimestre de trivialidades.

Eso, la sensación de que navegamos sobre una cáscara, es lo más inquietante del virus navideño que desata cada año una epidemia más precoz que la anterior. La Navidad ha dejado de ser un compromiso de los católicos para convertirse en una pesadilla universal, una condena perpetua al villancico de la que, desde mediados de octubre, nadie puede escapar. Y, digo yo, si ya somos paganos, ¿no podríamos volver a la austeridad de cuando éramos creyentes? Lo que nos ahorráramos en diseñadores y cabalgatas podría reforzar el gasto social del Estado, mientras los expertos se ponen de acuerdo en el porvenir de la crisis económica. EL PAÍS


Humor gráfico: "Obama, Premio Nobel de la Paz" (Santy Gutiérrez)

Joyas Musicales - Yuja Wang: "El vuelo del moscardón" (Nikolai Rimsky-Korsakov, según la transcripciíon para piano de Cziffra)


Yuja Wang (Beijing, 1987) es una pianista china que maravilla en sus conciertos, alrededor de todo el mundo, gracias a su increíble técnica y naturalidad. Recientemente, ha grabado su primer disco, Sonatas y estudios (Deutsche Grammophon), que recoge obras de Chopin, Ligeti, Scriabin y Liszt, sus compositores favoritos.

La primera vez que estuvo en España fue hace once años en un concurso de piano en las islas Canarias, pero ahora podemos deleitarnos con ella en el siguiente vídeo, correspondiente a la transcripción para piano del húngaro Cziffra de El vuelo del moscardón, interludio orquestal escrito por Nikolai Rimsky-Korsakov para su ópera El cuento del Zar Saltán (1899-1900). La pieza cierra el Acto III, Tableau 1, justo después de que el Ave-Cisne mágico le de al Príncipe Gvidon Saltanovich (el hijo del Zar) instrucciones de cómo transformarse en un insecto, entonces puede volar para visitar a su padre (quien no sabe que él sigue vivo). WIKIPEDIA


Welcome Images Awards, fotografías científicas del año


La décima edición de Wellcome Images Awards, una selección de las fotografías científicas más impactantes del año, y organizada por la fundación británica Welcome Trust, ya tiene ganadores. Y como, según Santo Tomás, si no lo vemos no lo creemos, aquí podemos hacerlo… www.wellcomeimageawards.org/gallery.aspx#


domingo, 13 de diciembre de 2009

Joyas musicales - Atahualpa Yupanqui: "Los ejes de mi carreta"


Atahualpa Yupanqui, seudónimo de Héctor Roberto Chavero Aramburo (Pergamino, 31 de enero de 1908 – Nimes, 23 de mayo de 1992) fue un cantautor, guitarrista y escritor argentino.

Se le considera el más importante músico argentino de folclore. Sus composiciones han sido cantadas por reconocidos intérpretes, como Mercedes Sosa, Los Chalchaleros, José Larralde, Víctor Jara, Jairo, Andrés Calamaro, ..., entre muchos otros, y siguen formando parte del repertorio de innumerables artistas, en Argentina y en distintas partes del mundo.

Desde que empezó a dar a conocer sus poemas firmaba con el seudónimo de Atahualpa Yupanqui. La etimología de este nombre la dio él mismo: "Viene de lejanas tierras para contar algo" (Ata: viene; Ku: de lejos; Alpa: tierra; Yupanqui: narrarás, has de contar). WIKIPEDIA



martes, 1 de diciembre de 2009

Joyas musicales: Lucero Tena (castañuelas) en el "Intermedio" de la zarzuela "La boda de Luis Alonso" (Música: Gerónimo Giménez)



Lucero Tena
(1938, Durango, México) es una bailarina de flamenco de origen mexicano que reside en España desde 1958. Integró la compañía de Carmen Amaya y posteriormente creó su grupo de flamenco. Excepcional bailaora, es asimismo una extraordinaria ejecutante de castañuelas en la interpretación de obras clásicas. Joaquin Rodrigo le dedicó sus Dos Danzas Españolas en 1966 y ha trabajado con grandes directores de orquesta como Mstislav Rostropovich, Rafael Frühbeck de Burgos, Jesús López Cobos, Sergiu Comissiona, Franz-Paul Decker y Miguel Ángel Gómez Martínez. Es profesora del instrumento en el Conservatorio de Madrid.
WIKIPEDIA

En el siguiente vídeo podemos deleitarnos con la ejecución de Lucero, "castañuelas en ristre", con ocasión del concierto Voces para la paz 2007, celebrado en el Auditorio Nacional el 10 de junio de 2007. Sólo queda decir una cosa más... Olé. Gracias Saro.


sábado, 31 de octubre de 2009

Joyas del Ballet: "Petite mort" (1991), del coreógrafo Jirí Kylián


Petite Mort, que en lengua francesa expresa el clímax del placer sexual u orgasmo, es una pieza creada por el coreógrafo checo Jirí Kylián (1947), profesor, entre otros, de Nacho Duato, que se estrenó especialmente por el ballet Nederlands Dans Theater en el Festival de Salzburgo el 23 de Agosto de 1991, con ocasión del segundo centenario de la muerte de Mozart.

Música perfectamente asociada, se trata de una coreografía de gran energía visual y elegancia, ejecutada con gran precisión técnica. Una delicia para los paladares más exquisitos del ballet contemporáneo.

Petite mort, extraído del del DVD Black and white ballets (Arthaus Musik).
The Nederlands Dans Theather
Coreografía: Jirí Kylián
English Chamber Orchestra
Música: Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)
- Concierto para piano y orquesta nº 23 in A Major -KV 488-, Adagio
- Concierto para piano y orquesta nº 21 in C Major -KV 467-, Andante






lunes, 14 de septiembre de 2009

El cine que ya tenías que haber visto: Las películas de nuestra vida (Diego Galán)




El canal de cine TCM ha entrevistado a diferentes personajes de la cultura con el propósito de averiguar sus recuerdos cinéfilos prereridos. El resultado de la encuesta lo podemos encontrar en el siguiente enlace: